martes, 26 de julio de 2016

¿El éxito de las universidades bolivarianas, las convertirá en universidades tradicionales?



Bernardo Ancidey
Al calor del proceso de cambio iniciado por el Comandante Chávez, dos instituciones educativas resaltan como paradigmas de un nuevo modelo universitario venezolano: la Universidad Nacional Experimental Politécnica de la Fuerza Armada, UNEFA, y la Universidad Bolivariana de Venezuela, UBV. Ambas luchan contra la exclusión social y se declaran como alternativa al sistema educativo tradicional, buscando contribuir a la transformación de la realidad nacional y latinoamericana (1) a través del intercambio de saberes y la formación de ciudadanos integrales comprometidos con la revolución bolivariana ((2) y (3)).
  
La UNEFA y la UBV se han convertido en importantes referencias educativas para las familias de centenas de miles de jóvenes venezolanos. Tal conclusión se desprende al analizar cómo gracias a su oferta académica y su expansión a nivel nacional, se han posicionado como instituciones favoritas para cursar estudios universitarios. A la par de lograr reducir la exclusión educativa también son percibidas de manera creciente por los jóvenes aspirantes a un cupo universitario, como opción favorita para su formación profesional. Sin embargo no todo es color de rosa y existe un claro riesgo de que este éxito, las conduzca a convertirse en “universidades tradicionales” (4).

La estrategia de la UNEFA de replicarse en todo el país ofreciendo carreras en las atractivas ingenierías, hizo que llegara a desplazar del cuarto lugar en 2013 a una institución tradicional como la Universidad de los Andes (ULA), en las preferencias de los aspirantes en cursar estudios de pregrado. Así se desprende del gráfico siguiente de las cinco (5) instituciones más demandadas, construido a partir de la primera opción de estudio seleccionada por los aspirantes a cupo en los procesos anuales de ingreso de la OPSU entre 1999 y 2013:

 



Gráfico 1. Demanda de cupos para las 5 universidades favoritas, 1999-2013. Autor.

En menor medida pero también de manera significativa, la UBV también ha ido ascendiendo en el ranking de preferencias institucionales para realizar estudios universitarios, pasando del puesto 17° al 11° en tan solo cuatro años de 2009 a 2013, tal como se muestra en el gráfico siguiente, en la cual se la representa junto a otras universidades públicas venezolanas de rangos similares:


Gráfico 2. Demanda de cupos para la UBV, UNEG, USB y UNEFM, 1999-2013. Autor.

Se resalta que las dos curvas anteriores corresponden a la primera opción de estudio seleccionada por los aspirantes, contrariando el argumento de que son solo alternativas para los que no pueden acceder a otras instituciones. Las cifras traducen un indiscutible éxito, porque muestran que estas nuevas instituciones, pensadas para formar nuevos profesionales para una nueva sociedad, en realidad han logrado algo muy difícil: legitimación social ((5), (6) y (7)). El pueblo venezolano las considera como excelentes opciones para que allí sus hijos e hijas se formen profesionalmente.

Ahora bien, el hecho que la UNEFA y la UBV consiguieran su prestigio social, no es para dormirse en los laureles sino para profundizar en la reflexión sobre sus presentes trayectorias institucionales. Hace falta analizar si estas conducen a un incremento en su aporte al mejoramiento de la calidad de vida de nuestro pueblo y a la producción de los conocimientos necesarios para nuestra independencia y soberanía integral. Debemos mirar más allá del éxito actual.

La UNEFA creció ofreciendo básicamente carreras atractivas del área de ingeniería, es por tanto una universidad especializada, en concordancia con sus orígenes como institución politécnica. Su crecimiento ha sido rápido porque permitió ofrecer carreras muy prestigiosas a las que difícilmente se podía acceder en buena parte del territorio nacional. Últimamente diversificó su oferta de estudio ofreciendo otras opciones no tan atractivas, como Ingeniería del Azúcar, ubicada en la desprestigiada área agroalimentaria (8), y además, se anunciaron en 2014 nuevas carreras muy alejadas de su target inicial como Comunicación Social, Cultura Física y Deporte, y Estudios Internacionales (9).

Aunque a primera vista luce bien, no es una estrategia muy prudente porque la UNEFA desaprovecha sus fortalezas institucionales originarias al incursionar en campos absolutamente novedosos, en medio de graves dificultades económicas. Obrando de esa manera podría terminar desperdiciando recursos institucionales que serían más útiles como universidad especializada en la innovación tecnológica, enfocada en la seguridad y defensa integral de la nación. En ese sentido son aleccionadores los éxitos obtenidos recientemente en robótica a nivel internacional. De modo que lo más adecuado es mantenerla centrada en las ingenierías y concentrarse en la formación de un cuerpo de innovadores tecnológicos de primer nivel.

Amistades del mundo universitario me señalan que la UNEFA enfatiza la formación docente y descuida la investigación. Aunque no hay nada vergonzoso per se en que una institución se concentre en la docencia, es un juicio prematuro, en vista de lo reciente de su creación y del crecimiento vertiginoso de la matrícula, por lo cual aún no ha transcurrido suficiente tiempo como para estabilizarse institucionalmente y formar la masa crítica de  investigadores que requiere. Esto podrá lograrlo en la medida que, alineada a los objetivos nacionales, utilice sus fortalezas para promover la innovación tecnológica al servicio del país.

La UBV y su lema “La casa de los Saberes”, dice mucho de su vocación generalista y su énfasis en la creación de nuevos profesionales integrales para la transformación social, al punto de innovar en los planes de formación profesional con los llamados Programas de Formación de Grado, PFG, preludios de los Programas Nacionales de Formación o PNF. Gestión Ambiental y Gestión Social para el Desarrollo Local fueron las primeras innovadoras ofertas académicas a las que pronto se les agregó Medicina Integral Comunitaria y el Programa Nacional de Formación de Educadores. Sin embargo, con el transcurrir del tiempo y los excesivos cambios de gestión (9 rectores en 13 años), la UBV se ha ido alejando de sus fundamentos originales, acercándose cada vez más a la universidad tradicional como lo señala su propia rectora fundadora (10). Ahora vemos una UBV que se vuelve favorita, pero a costa de repetir la oferta tradicional de carreras atractivas, mientras sus ofertas originales y transformadoras reducen sus posibilidades de captar nuevos estudiantes.

Aunque distintas, ambas instituciones comparten un peligro común: la deriva hacia la conversión en “universidades tradicionales”. Y esto ocurre porque la ausencia de claridad política acerca de qué hacer con estas instituciones deja espacio para que su inserción dentro de una sociedad capitalista, las conduzca a fuerza de inercia y cotidianidad, a caer en el atractor (11) del modelo de universidad tradicional. Poco a poco se abandonan las ideas de cambio y transformación social, y de modo insidioso pero eficaz, programas y contenidos curriculares se ritualizan, repitiendo las trilladas sendas de la educación universitaria tradicional.

El riesgo de caer en la cuenca de atracción (12) del modelo universitario tradicional, no es exclusivo de la UBV y de la UNEFA, ya que toda la nueva institucionalidad construida en los últimos años está amenazada. Las críticas anteriores son lamentablemente también aplicables a las nuevas universidades especializadas y politécnicas territoriales, muchas de las cuales evidencian en su día a día la dificultad de vencer las viejas prácticas heredadas de sus pasados institucionales. De manera chocante la evolución hacia la rutina, se hace bajo el ropaje del discurso innovador y revolucionario, pero la mirada atenta revela que no es sino vino viejo en odre nuevo. Algunas nuevas ofertas académicas se le añaden apellidos con olor a revolución, como social o comunitario, y se le anteponen pomposamente el nombre de Programa Nacional de Formación (13), pero en el fondo son la misma educación bancaria, ideologizante, sin pertinencia social, fragmentaria y desvinculada de nuestra realidad, que caracterizan a la educación universitaria tradicional.

Enfrentar la amenaza exige que rectifiquemos y no dejarnos deslumbrar por el éxito inmediato que oculta peligros mayores. Debemos realizar la autocrítica interna para superar el nominalismo “declaracionista” que ha reducido nuestra inicial acción educativa transformadora a un simple cambio de nombres. Solo así podremos reimpulsar una política revolucionaria que recupere el aliento de cambio iniciado con las misiones educativas Sucre y Alma Mater, así como la intencionalidad transformadora de los primeros  Programas Nacionales de Formación y de los Programas de Formación de Grado.


“Sin educación, sin cultura revolucionaria, no hay revolución posible”
Hugo Chávez Frías


Bernardo Ancidey
Notas:
(1)   UBV (s/f). Reseña histórica. Disponible en http://www.ubv.edu.ve/content/rese%C3%B1a-hist%C3%B3rica.
(2)   UNEFA (s/f). Misión y Visión de la UNEFA. Disponible en http://www.unefa.edu.ve/portal/mision_v_v.php
(3)   UNEFA (s/f). Historia de la Universidad. Disponible en http://www.unefa.edu.ve/portal/historia.php
(4)   Ancidey, B. (3 de abril de 2014). Dos educaciones. Disponible en http://www.aporrea.org/educacion/a185625.html
(5)   La dinámica del sistema universitario venezolano puede ser analizado como una competencia entre las disciplinas académicas y las instituciones por lograr mayor audiencia social, es decir por legitimarse. Esta visión la desarrollamos en:

Ancidey, B. (2015). Modelo gerencial de la atractividad social de las disciplinas académicas universitarias en Venezuela. Tesis de doctorado en Ciencias Gerenciales. Caracas: UNEFA-Chuao.

(6)   El concepto de legitimidad social es tomado de : 
Hannan, M. T. (1986). Competitive and Institutional Processes in Organizational Ecology. Technical Report 86-13, Cornell University, Department of Sociology.

Y de:
(7)   Hannan, M. T., & Carroll, G. R. (1992). Dynamics of organizational populations. New York: Oxford University Press.

(8)   Ancidey, B. (28 de mayo de 2016. La cara académica de la guerra económica: el desprecio por la agronomía. Disponible en http://www.aporrea.org/actualidad/a228538.html
(9)   AVN (21 de abril de 2014). Cuatro nuevas carreras ofertará la Unefa en septiembre. Disponible en http://www.avn.info.ve/contenido/cuatro-nuevas-carreras-ofertar%C3%A1-unefa-septiembre
(10)           Colomine, L. (19 de julio de 2014). La UBV demostró que la gente de los cerros también podía aprender. Disponible en http://www.aporrea.org/educacion/n254643.html
(11)           Atractor es un concepto tomado de la dinámica de sistemas no lineales más conocida como teoría del caos. Lo utilizamos como metáfora geométrica o espacial, para describir la tendencia hacia las cuales van derivando las distintas instituciones, las cuales a pesar de inicios y trayectorias distintas, convergen hacia un mismo lugar. En nuestro caso el lugar o región es el espacio figurativo ocupado por las “universidades tradicionales”.
(12)           La cuenca del atractor es la metáfora para describir el área de influencia del atractor. La institución que caiga en esa zona se verá inexorablemente atraída a seguir una trayectoria convergente hacia la región de las universidades tradicionales.
(13)           Un caso ejemplar ocurrió con la antigua carrera de Educación Especial. Según las propias políticas del antiguo Ministerio de Educación Superior, esta carrera debía desaparecer o transformarse radicalmente, porque era un vetusto ejemplo de segregación educativa contrario a los objetivos de inclusión e integración de las personas con discapacidad trazados en ese momento. El significado de Especial ha sido muy cuestionado, incluso internacionalmente, por los propias organizaciones de personas con discapacidad por su efecto en contribuir a la exclusión social. El documento base del programa no menciona ni una vez el término Personas con Discapacidad, ni tampoco la propia doctrina del Ministerio que acoge la tesis del Modelo Venezolano de la Discapacidad del Profesor Manuel Aramayo. Lo que se hizo fue insólito, simplemente se “maquilló” la carrera y desde el año 2012 es un Programa Nacional de Formación en Educación Especial, con lo cual ahora tiene un alcance muchísimo mayor. El documento base puede descargarse aquí:

http://www.google.co.ve/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=3&ved=0ahUKEwiO_LfloZHOAhWMuB4KHXMED2MQFggpMAI&url=http%3A%2F%2Ffiles.educacion1.webnode.com.ve%2F200000045-1ddff1ed94%2FPNFEEE_10_12_2009.doc&usg=AFQjCNHjZQuKSSpGRk598J9SEmRHVT1TFw

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