miércoles, 25 de noviembre de 2015

6D: Triunfo Americano


Omar Gómez
Luego de la gran victoria que indudablemente tendrá el pueblo venezolano al derrotar a la derecha este 6 de diciembre, una de las tareas fundamentales es defender el triunfo ante la reacción segura que tendrá la derecha de pretender desconocer los resultados. Con los niveles de organización demostrados en los simulacros organizados por el PSUV tanto el 8 como el 22 de noviembre pasado, sería realmente aventurado pretender sabotear el resultado electoral. Pero nuestra oposición no se caracteriza precisamente por la sensatez o la prudencia.

Los revolucionarios continuaremos trabajando duro desde el 7 de diciembre por la continuidad de nuestro Presidente Obrero en las elecciones de 2019. Pero en lo cotidiano, en el día a día nuestro trabajo debe ser más intenso. Y como decía nuestro Comandante eterno, debemos prestar atención a los detalles, por allí se nos puede ir la Revolución.

Uno de esos detalles fundamentales es la transculturización a la que nos enfrentamos diariamente, con un bombardeo incesante de los medios de comunicación al que debemos hacer frente desde una perspectiva revolucionaria.  Dicha transculturización se expresa en unas necesidades de consumo impuestas por el capitalismo y que son ajenas a las necesidades reales del individuo. Son necesidades creadas para satisfacer al mercado, al capital y a los bolsillos de los ricos pero no para satisfacer realmente necesidades humanas. Un caso particular es la enorme presión para tener, por ejemplo, celulares cada vez más nuevos y a la moda, aunque hagan lo mismo que los anteriores.

También sucede con la ropa, con los vehículos, con la recreación, con casi todo, incluyendo especialmente la comida. Esas mercancías, esas falsas necesidades, esas modas van moldeando nuestra mente, haciéndonos sucumbir ante el capitalismo. Por eso la Revolución también tiene que hacerse fundamentalmente en lo cultural y en lo ideológico ¿en este mes de diciembre quién regalará a sus hijos trompos, perinolas, yoyos, metras o papagayos?.

Otra forma de dominación tiene que ver con los patrones de consumo que se han impuesto en los alimentos. Nuestra dieta tiene un alto índice de trigo, pero este es importado, por lo que el consumo de pan, pasta y otros, es una forma de hacernos depender de unas divisas y de un mercado internacional. Cuando uno pregunta a un niño ¿cuál es tu fruta preferida? la mayoría de las respuestas son manzana o pera, nada que ver con nuestras frutas nacionales. Si vamos a un restaurant a desayunar, por lo regular ofrecen un desayuno americano y uno criollo. Y la pregunta es ¿acaso el desayuno criollo no es americano?
Pero esa transculturización llega hasta las más altas esferas políticas. Por ejemplo, el pasado mes de abril se hizo en Panamá la VII Cumbre de las Américas. ¿Y es que existen varias Américas? Bastante se cuestionó el nombre de la Cumbre, porque existe una sola América, pero la presión de un país que no tiene nombre en sí, y que sólo se llama Estados Unidos del continente en que se encuentra, ha querido hacer ver que existen varias Américas, enfrentando de esta manera la doctrina bolivariana de la existencia de una única América.

El arrollador triunfo que tendremos el 6D será el triunfo de la Revolución, de los venezolanos, de los americanos, de quienes reivindican que "la América toda existe en nación". Ese triunfo nuestro, debe ir acompañado de la radicalización de la Revolución y de la transformación cultural que nos permita enfrentar exitosamente al Capitalismo.

lunes, 23 de noviembre de 2015

Venezuela no es Argentina



 Omar Gómez
 Nuevamente nos encontramos con resultados exitosos luego de la jornada realizada este domingo 22 de noviembre por parte del PSUV. En el primer simulacro se movilizaron 1.150.569 militantes, mientras que en este segundo simulacro la cifra aumentó a 1.816.042 militantes, lo que supone un aumento de participación en el número de Unidades Bolívar Chávez, ya que se pasó del 92% al 96% de movilización de UBCH. Pero también se reveló que llevamos alrededor de 4.700.000 inscritos en el 1X10 que realizan nuestros patrulleros.

Estas alentadoras cifras auguran una importante victoria para las elecciones del 6D. Al no tener la figura arrolladora de nuestro Comandante,  quien con su sola figura bastaba para llamar a la votación, hoy el Partido se vuelca a lo que es nuestra mayor fortaleza: la organización.

Pero la celebración que debíamos tener fue empañada por el triunfo de la derecha en Argentina, con un candidato que no ha tenido pudor en declarar abiertamente las hostilidades con Venezuela en caso de que ganara. Allá estaban en la tarima celebrando con el derechista Macri personalidades del golpismo venezolano, como la esposa del monstruo de Ramo Verde.
  

En Venezuela la noticia empañó la alegría producto del resultado del simulacro, y ha alertado a toda la militancia sobre la responsabilidad, ahora mayor, de ganar de manera contundente la Asamblea Nacional. Pero no solo nos quedamos allí, debemos mirar hacia el futuro inmediato y trabajar por la continuidad de nuestro Presidente Maduro, por la irreversibilidad de la Revolución y por la Construcción del Socialismo Bolivariano del Siglo XXI.
 
Para la derecha en Argentina, la imposición de los paquetes neoliberales va a ser en extremo difícil, por cuanto el porcentaje de apoyo que puede tener es muy pequeño. No basta con sacar una mayoría de apenas 2,8 puntos por encima del candidato de la patria, es también tener que trabajar con un Congreso que es mayoritariamente Kichnerista. Pero además, ese casi 49% de la población que votó por Scioli tiene una diferencia cualitativa fundamental contra el 51% que votó por Macri, y es que el pueblo que dejó organizado Cristina Fernández está profundamente politizado y consciente de su rol y de las conquistas sociales alcanzadas. Por otro lado, la oposición argentina es similar a la venezolana. Aquí su mayor discurso es "Maduro vete ya", mientras que en Argentina fue "Cambiemos". Más allá de esas frases huecas no hay ideas ni discurso. Sin embargo sabemos que ambos reciben instrucciones gringas que apuntan a la implantación de paquetes neoliberales y al saqueo de nuestros recursos.

Una crítica al proceso argentino tiene que ver con lo que señalan algunos analistas. Cristina hizo una gestión excelente, de resultados sociales impresionantes, rescatando la grandeza de la nación Argentina, pero se concentró más en la gestión que en la politización y movilización del pueblo.  Por eso afirmamos con propiedad que Venezuela no es Argentina.

En nuestro país, los niveles de movilización, de formación y de politización del pueblo no nos van a llevar a ser derrotados, al contrario, somos el pueblo de Bolívar y de Chávez que se crece en las dificultades. Por eso, y a pesar de la guerra económica, el  saboteo, el acaparamiento, la  especulación  y las campañas de los medios, a pesar de todo eso, el pueblo se va a sobreponer, va a votar masivamente por la Revolución y va a seguir derrotando al Imperialismo y a sus lacayos nacionales.


viernes, 20 de noviembre de 2015

La ineludibilidad de la ética en la construcción del socialismo

Bernardo Ancidey
Los venezolanos jamás volveremos a aceptar la arrogancia en el manejo del Poder Público. La actuación del Comandante Chávez, que en distintos momentos asumió la autocrítica de manera pública, humilde y responsable frente a su pueblo, dejó establecido un nivel ético muy elevado para el ejercicio de la gestión pública no solo en Venezuela, sino tal vez en toda la América Latina y el Caribe. Su autocrítica sobre el problema de la delincuencia, que no menguó como él esperaba con las mejoras de las condiciones de vida, o el reconocimiento del error en circunscribir el tema comunal a un único ministerio, fueron una muestra del ejercicio cotidiano de rendición pública de cuentas, que el Comandante Chávez ejerció a lo largo de sus mandatos y que lo llevó al final de su vida, a intentar su último Golpe de Timón, como vía para acelerar la construcción del Estado Comunal. Estas lecciones, a la vez de humildad y grandeza política, las tiene que tener en cuenta de ahora en adelante, todo aquel que en nuestro país pretenda asumir algún cargo público.

Es alentador, por tanto, escuchar que altos funcionarios venezolanos hayan reconocido públicamente los errores cometidos en temas difíciles, como las fallas en la organización de las elecciones primarias del PSUV, las cuales restaron la posibilidad de un triunfo aún más contundente; o en las declaratorias apresuradas de “zonas de paz” sin seguridad pública, en lugares como la Cota 905 de Caracas, con lo cual sin quererlo, facilitamos la actuación del paramilitarismo. Alejándose de la arrogancia y del autoritarismo, se abre el espacio para la evaluación y para realizar los cambios tácticos que se requieran. Ahora bien, realizar cambios implica por un lado, investigar de la manera más rigurosa posible, las posibles actuaciones que condujeron al resultado no deseado, abriéndose al debate democrático sincero entre revolucionarios, evitando la “paja” de argumentos flojos, la falta de evidencias o que se usen argumentos que lleven agua al molino de la derecha. Todo ello teniendo en cuenta las exigencias inmediatas de una sociedad que parece no tener más tiempos de esperas.

Algunos camaradas ven en estos gestos autocríticos, rasgos de debilidad, o lo que es peor, una especie de preparación del ambiente para echar por la borda las conquistas del proceso bolivariano, sobre-reaccionando con llamados a establecer nuevas organizaciones, “verdaderamente chavistas”. Con estas actuaciones lejos de fortalecernos, solo fragmentamos las fuerzas populares justo en momentos que la revolución venezolana atraviesa uno de los procesos más comprometidos, por el carácter crónico, agónico y difuso que ha asumido la guerra imperial en contra nuestra.

Lo que realmente necesitamos es relanzar el carácter ético que guía nuestras actuaciones en la cotidianidad de nuestra existencia y en especial en la actuación política. Un revolucionario tiene que estar siempre dispuesto a dar la cara frente a su pueblo y a sus camaradas, oyendo con paciencia y humildad las críticas que se le hacen, en especial cuando se cometen errores, no para destruir, sino para avanzar con nuevos y renovados bríos. Actuar de esa manera, lejos de debilitarnos nos fortalece, porque realzamos el carácter humano, contingente y exploratorio de nuestro propio camino al socialismo. Eso lo ha aprendido el pueblo venezolano, y es lo que explica, a su vez, que ningún “líder” de la oposición política haya podido trascender más allá de una campaña electoral, porque jamás pasan la prueba del ácido de la crítica popular protagónica. Son líderes de laboratorio, hechos de cera publicitaria, que duran mientas duren los dólares que los sostienen. Cerrado el flujo de dólares se derriten y pasan al olvido con mayor rapidez con la cual surgieron.

Las consideraciones éticas son particularmente pertinentes para enfrentar con éxito la “Guerra Económica” del imperialismo. Serán inútiles todas las medidas que se puedan implementar desde el punto de vista institucional para combatir fenómenos perversos como el “bachaqueo”, sino se acude al propio pueblo para reprobar socialmente a los agentes sociales involucrados en este crimen económico. De la misma manera, no hay manera de frenar el vaciado en minutos de los productos regulados en los mercados, a menos que se apele a la conciencia popular para evitar las compras nerviosas de cantidades muy superiores a las necesidades reales y muchas veces, hasta de bienes innecesarios. Estoy absolutamente convencido de que esto posible con la adecuada movilización política y social. En nuestro pueblo hay enorme reservas morales, dispuestas a defender lo conquistado, tan solo basta señalar la dirección de la lucha. A los escépticos les recuerdo el papel que el pueblo ha desplegado en los momentos en que la revolución tambaleaba, sobrepasando con creces las debilidades en la conducción del proceso. De hecho, la elevada participación en el pasado proceso electoral interno para elegir los candidatos a diputados del PSUV, fue una muestra de la calidad moral de nuestro pueblo, reforzada pese a los duros golpes recibidos en los últimos meses.

Es oportuno recordar estos aspectos, porque muchas veces obnubilados por el rigor de nuestros propios análisis sociales, económicos y políticos, olvidamos que no habrá socialismo sin una ética revolucionaria que lo soporte, tanto para guiar el proceso de desplazamiento de la burguesía del poder, como para cimentar la construcción de la nueva sociedad.

El respeto a la otredad, la práctica de la honestidad revolucionaria a través de la crítica y la autocrítica, la participación protagónica, la filosofía del cuido y la solidaridad, son el ariete moral para derrumbar el muro del egoísmo y el individualismo hedonista burgués y destruir la fortaleza del capitalismo.

Claro como la Luna



Omar Gómez
La decisión que los venezolanos debemos tomar este 6D está absolutamente clara, debido a lo nítido con que se observa la diferencia entre los grupos que se están enfrentando. Por un lado tenemos a la unidad perfecta, representada por el PSUV y la alianza de los partidos progresistas que juntos conforman el Gran Polo Patriótico. Por el otro lado está la más variada demostración antiunitaria de fuerzas que se enfrentan al legado de Chávez. Veamos.

Por un lado, en esa oposición se encuentra la MUD que aglutina a Acción Democrática, Primero Justicia, Voluntad Popular a veces Copei y a otros micropartidos. La MUD agrupa a los partidos más poderosos de la oposición que son los que han manejado los contactos con la embajada gringa, solicitando dólares para enfrentar la Revolución a cambio de regalar el país una vez que hayan ganado las elecciones. La MUD es la que llama al Cambio, sin embargo no dice que ese cambio lo representan Ramos Allup, Capriles o Leopoldo López. Es decir, hablamos de un Cambio pero hacia el pasado, hacia la 4ta, hacia lo más podrido de la política.

Otro grupo de oposición son los disidentes de la MUD, en donde se encuentra el MAS, Bandera Roja, y cualquier cantidad de grupúsculos los cuales cuentan con más dinero que gente. Vemos la publicidad del MAS en TV, por ejemplo, y uno se pregunta ¿de dónde sale ese dinero? Es muy difícil pedirle a alguien que nombre más de cinco dirigentes del MAS, porque se acaban los nombres. BR tiene su nómina también muy escuálida, producto principalmente de las depuraciones hechas en Revolución de los cuerpos de seguridad del Estado, en donde estaba la mayoría de su militancia. Otros partidos históricos pero sin gente, han postulado candidatos diferentes a los de la MUD, tales como URD y OPINA. Han surgido también candidaturas que se salieron del cerco de la MUD, como la de Gómez Sigala en Lara, pero que en lo programático y en lo entreguista no tienen diferencia con la MUD, sólo la apetencia de un curul en la Asamblea Nacional.

Y por último están los "Chavistas-No-Maduristas", aquellos que saben la fórmula mágica para construir el Socialismo y que son los únicos que interpretan cabalmente el pensamiento de Chávez, descubriendo hasta los errores del Comandante, como por ejemplo el de haber elegido a Maduro como su sucesor. Esa mínima marea de preclaros dirigentes participan en las elecciones con tarjetas que en otros lados postulan a unos candidatos de dudosa orientación chavista. Micropartidos como "Joven" apoyan a estas individualidades, pero también apoyan a Pablo Medina, por ejemplo.

Por el otro lado tenemos, enfrentado a la oposición antes descrita tenemos al Gran Polo Patriótico, mostrando en la práctica lo que es la Unidad dentro de la Diversidad. Reivindicando el Pensamiento del Comandante, orgulloso de los logros de su hijo, nuestro Presidente Obrero, y con el trabajo de calle constante, se presenta el GPP como la opción que se contrapone al entreguismo y a la traición a la Patria. Los candidatos del GPP son los mejores y de eso no hay duda. Basta con ver, por ejemplo, la lucha en el Circuito 3 de Caracas. Se enfrenta un joven profesional, politólogo, padre, trabajador y curtido en las luchas sociales como lo es Daniel Aponte, con un discurso que reivindica la Patria y la soberanía. Sus contendores son Ramos Allup, defensor de Cristóbal Colón y de cuanto Imperio se le atraviese por delante, entreguista y traidor a más no poder. Ramos Allup ya era diputado cuando Daniel Aponte no había nacido, y él dice que es el Cambio. Tenemos también en el mismo circuito  a Pablo Medina, un paria apoyado por el MAS y Bandera Roja, y la otra candidata, Berenice Gómez, alias "La Bicha", que como es una dama no diremos nada de esta "Bicha".

Esas son las opciones que tenemos para este 6 de diciembre. O entregamos la Patria, o nos decidimos a continuar con la transformación social y la construcción del Socialismo. O traicionamos a Bolívar, o continuamos con el Legado de nuestros Libertadores. Tan claro como la Luna llena.

viernes, 13 de noviembre de 2015

Falsos Positivos




Omar Gómez
El término falso positivo comenzó a usarse de manera masiva a partir de los asesinatos cometidos en Colombia por factores paramilitares vinculado a Uribe Vélez en donde las víctimas eran disfrazadas de guerrilleros para hacerlos parecer culpables y justificar así sus muertes. Un modus operandi que ya conocía Lusinchi, cuando su sicario López Sisco ejecutó a un conjunto de pescadores en el Estado Apure, en el Amparo, para luego disfrazarlos de guerrilleros y justificar sus asesinatos. Prohibido olvidar.

Hoy en día los falsos positivos son más sofisticados, pero en algunos casos el tamaño de la mentira y la magnitud de los involucrados hace que la infamia pueda triunfar. ¿Quién no recuerda las armas de destrucción masiva que existían en Irak y que jamás aparecieron? Los recursos audiovisuales y las empresas Hollywoodenses han hecho cada vez más perfectas las mentiras. Recordemos cuando CNN transmitía la masacre de Trípoli en donde los "Terroristas" de Gaddafi supuestamente masacraban al pueblo, al mismo tiempo que nuestro periodista Jordán Rodríguez transmitía en vivo por Telesur informando una realidad muy diferente.

En Venezuela los falsos positivos también existen y son muchos. Recordamos las bandas que robaban el cabello de las zulianas y valencianas o las afirmaciones de Julio Borges quien decía que no existían las viviendas de la GMVV. Algunas mentiras se ganaron premios de la realeza, como el reportaje de "los pistoleros de Puente Llaguno". Otras mentiras fueron las fotografías del ejército reprimiendo al pueblo en las Guarimbas, para luego descubrir que las fotos eran en Egipto, en Colombia y hasta en Chile.

¿Cuántos compatriotas nuestros no temieron porque Chávez nos iba a quitar a nuestros hijos para llevarlos a Cuba, o que nos iba a obligar a compartir nuestras viviendas con los mismos cubanos o con los que no tuvieran donde vivir?  ¿Quién no recuerda, por ejemplo, la portada de El País de España mostrando a un señor en una camilla, entubado, y diciendo que ese era Chávez?

Vemos como la prensa internacional se llena de titulares en los que dicen que el monstruo de Ramo Verde vive en aislamiento total en una celda de 2x2 y sin ni siquiera donde dormir, para luego demostrarse las comodidades y privilegios  con que vive, injustas para otros privados de Libertad.

También hay mentiras de Estado, como aquella que dice que Venezuela es una amenaza inusual y extraordinaria para los EEUU.

Se pudiera seguir una larga enumeración de las mentiras que intentan moldear las opiniones del pueblo. Por eso cuando vemos la noticia de la detención de unos supuestos familiares de la familia presidencial es importante hacer las siguientes precisiones.

En primer lugar el narcotráfico es condenable e inaceptable, venga de quien venga. Pero que no nos diga la principal agencia de cómplices de la droga del mundo quién es o quién no es narcotraficante. Recordemos cómo con la excusa del narcotráfico se invadió a Panamá o cómo se ha tratado de enlodar el honor de ciudadanos del mundo cuando sus posturas han sido contrarias al Imperio. Afortunadamente en Venezuela el narcotráfico disminuyó considerablemente luego de que nuestro Comandante expulsara a la DEA de Venezuela. Y que no se nos olvide que son los EEUU el principal productor y consumidor de drogas del mundo, produciendo ese negocio incalculables ganancias para la economía de su país.

En segundo lugar, el honor y la reputación de quien hace una acusación también tiene que ver con la denuncia misma. ¿Vamos los revolucionarios ahora a creerle a CNN o a El País, cuando es harto conocido la cantidad de mentiras que publican? Vean cómo luego de publicar la noticia con la foto de los "familiares" se demostró que la misma era falsa. CNN publica la información de un delito, en donde no aparecen las drogas, en donde las fotos son falsas, y en donde los detalles escasean. Eso sí, abunda el término "familiares".

En tercer lugar preocupa cómo salieron los "Chavistas-No-Maduristas" y algunos exchavistas  a pronunciarse en seguida, acusando a Maduro y al Gobierno para de esa manera fortalecer su disidencia. Causa pena el artículo de Roland Dennis (http://www.aporrea.org/ideologia/a217065.html)  que acusa directamente a Ramírez, Diosdado, Tarek, Carvajal entre otros. Incluso llama la atención como ahora, valida las opiniones del Imperio cuando señala que "…Curioso pero no es la oposición interna y siempre escuálida quien se lanza al develamiento…". Ahora vemos cómo los "Chavistas-No-Maduristas" y los exchavistas  se convierten en unos Falsos Positivos.

Para finalizar, solo falta enfatizar que con mentiras, con campañas sucias, con amenazas y con la basura a la que nos tiene acostumbrado el Imperio y sus lacayos nacionales, declarados y disfrazados, con toda esa podredumbre el Amor de los Revolucionarios los va a derrotar nuevamente este 6D, y vamos a seguir haciendo Revolución, construyendo el Socialismo, con el legado de nuestro Comandante y con la guía de nuestro Presidente Obrero.