jueves, 15 de diciembre de 2016

Balance de la gestión 2016 de Maduro



Omar Gómez
El mes de diciembre es siempre propicio para los balances y para preparar las estrategias para el próximo año. En medio de una Guerra despiadada contra la Revolución, podemos afirmar que el balance es inmensamente positivo.

En primer lugar hemos preservado la Paz. A pesar de todos los intentos, de los sabotajes, de la incitación a la violencia, a pesar de todo, hemos preservado la Paz y esa es la máxima victoria del año. Luego de la victoria que tuvo la oposición el pasado 6 de diciembre de 2015, se diseñó una hoja de ruta que prometía que en el primer semestre de este año el Presidente Maduro sería sacado de la Presidencia. Esa hoja de ruta fracasó. Pero también fracasó la gestión de la derecha en la Asamblea, la cual cuenta en su haber con cuatro leyes sancionadas, tres de las cuales fueron objetadas por el TSJ, y un vergonzoso nivel de inasistencias, más de la mitad de las sesiones fueron suspendidas por falta de quórum, 34 en total.

La Guerra contra la Revolución se intensificó durante todo el año 2016, expresándose en: acaparamiento, contrabando, inflación inducida, ataques contra la moneda, asesinatos selectivos, paramilitarismo, robos de insumos en los hospitales, sabotajes al tendido eléctrico, sabotajes en la industria petrolera, permanente campaña de desinformación en los medios privados y redes sociales,  intentos de guarimbas y una nueva dimensión que contempló el ataque financiero y el sabotaje a las compras electrónicas.

Todo esto se utilizó contra el Gobierno Revolucionario durante el año 2016 dentro del país, pero desde fuera hubo una total coordinación que se expresó en el sabotaje a los precios petroleros, el ataque de las casas de riesgos, los precios de los fletes y seguros, el ataque desde las instancias internacionales y regionales como ha sido el caso del conflicto en el Mercosur, se mantuvo intacto el decreto de Obama que nos declara una amenaza, el cerco económico a nuestras operaciones comerciales, y por supuesto la intensa campaña de descrédito orquestada de manera precisa por los grandes carteles de la información y por el ataque sistemático desde las redes sociales con la complicidad de quienes las programan.

En resumen, resulta increíble que ante este panorama la Revolución siga intacta, de pie y firme ante el futuro. La explicación tiene que ver con el elevado nivel de movilización que se ha desarrollado en todo el país, a la gigantesca fuerza de nuestro partido, el PSUV, que se ha volcado a la calle, a moverse y a escuchar al pueblo. Nuevas formas de organización, como los CLAPS han irrumpido en la escena política, creando más organización y más conciencia.

La renovación de las estructuras del Partido y la conformación de los nuevos equipos políticos ha traído como consecuencia la activa presencia de la militancia en asambleas y recorridos de calle, formando y resolviendo, en una práctica dialéctica que nos dice que hemos reencontrado el rumbo que nos marcó nuestro Comandante Eterno.   

La nueva campaña comunicacional de la Revolución y del Presidente Maduro ha calado en el sentimiento popular, elevando los índices de apoyo a la gestión, esto sumado a las audaces medidas contra la Guerra Económica, como por ejemplo la salida de circulación de los billetes de 100 Bs junto con el cierre de las fronteras, nos muestra que estamos en un momento de ofensiva. En el plano internacional, el Presidente ha tenido una agitada agenda que ha dado como frutos, por ejemplo, la recuperación de los precios del petróleo así como la firma de importantes acuerdos estratégicos con China y con Rusia.

Podemos agregar también que la Oposición ha sido derrotada en varios escenarios: en su llamado a la violencia, en su hoja de ruta que buscaba sacar al Presidente Maduro, en su negativa a participar en la Mesa de Diálogo y en su pretensión de convocar a un Referéndum Revocatorio de manera fraudulenta. Quedaron profundamente desprestigiados ante quienes representan.

Tenemos graves problemas por resolver, como el de la inflación, la inseguridad y el aumento de la producción, sin embargo, estamos saliendo adelante con un ingreso muy mermado de las divisas. Estamos aprendiendo y lo seguiremos haciendo para salir de la dependencia de la renta petrolera. Con cada día de paz, nuestra Revolución se fortalece y se expande. El año 2017 será un año de consolidación y de avance hacia la irreversibilidad de la Revolución.